Buenos días,
Esta semana continué parcial a las noticias comerciales, y continuamente me apareció China en el radar. Y me crucé con algo muy interesante sobre la principal infraestructura del comercio mundial: los puertos.
Los cables
China y Nvidia
La competencia entre Estados Unidos y China dista de ser novedosa, y una de las arenas más vistosas es la tecnología. Esta semana se terminó la prohibición (de facto, ya que en rigor operaba un sistema de licencias) de exportar chips H20 de Nvidia a China.
Estos chips habían sido especialmente diseñados para el mercado chino tras ciertas restricciones impuestas por la administración Biden. Los H20 son buenos chips para realizar inferencias (las IA poseen una etapa de entrenamiento que requiere más recursos y poder computacional, y luego la de realizar inferencias). El H20 resultó muy competitivo para los propósitos diseñados. Pero, además, sospechan que en China comenzaron a utilizarlos para la fase de entrenamiento (a pesar de no estar optimizados para eso).
El cambio no implica un fin de la necesidad de obtener licencias, pero desde Nvidia dijeron que estaban seguros de que las obtendrían. El jefe del panel sobre China en la Cámara de Representantes (una de las partes que componen el cuerpo legislativo, la otra siendo el Senado) se opuso a la medida y, en una carta dirigida al Secretario de Comercio, pidió un encuentro con alguien de dicho departamento para que den cuenta de los criterios para otorgar licencias, con fecha máxima para el 8 de agosto.
China y Microsoft (y las USAF)
Microsoft anunció este viernes que va a dejar de utilizar ingenieros basados en China para proveer asistencia técnica a las Fuerzas Armadas. Una investigación de ProPublica llevó a cuestionamientos de un senador y a que el Secretario de Defensa pida revisar los contratos del Pentágono para servicios en la nube.
El reporte resultante indica que Microsoft utiliza ingenieros chinos bajo supervisión de "escoltas digitales" para trabajar en sistemas militares en la nube. Estos escoltas son contratados por tercerizados que, si bien poseen autorizaciones de seguridad para hacerlo, no tienen el conocimiento técnico para auditar qué se hace.
Desde el Senado se envió una carta a las Fuerzas Armadas pidiendo un listado de subcontrataciones que involucren ingenieros de China y cómo se prepara a estas "escoltas digitales" para detectar actividad sospechosa.
Como respuesta a toda la situación, Microsoft dijo que cambiará la forma en la que ofrece servicio a clientes gubernamentales y el Secretario de Defensa anunció que China ya no estaría involucrada de ninguna manera con los servicios en la nube del sector de defensa.
China y Panamá
Esta está interesante. China amenaza con bloquear la venta de más de 40 puertos de la empresa CK Hutchison a BlackRock y MSC (Mediterranean Shipping Company).
CK Hutchison tiene unos 43 puertos que decidió vender (manteniendo los que tiene en Hong Kong y Shenzhen) a un consorcio entre BlackRock y MSC. MSC pasaría a ser así la compañía con mayor control operativo de puertos en el mundo, lo que podría implicar un cambio en la cara del comercio mundial. Además, dos de estos puertos se ubican cada uno en un extremo del canal de Panamá, y en un contexto de disputa China-EE. UU. El mismo Trump ya había hablado a principios de año de "recuperar" el canal y reducir la influencia de China en la región.
China entonces lanzó una investigación sobre CK Hutchison (con el fin de que no se vulnere la libre competencia mediante la forma que tomaba la venta) y la compañía anunció que no haría nada hasta contar con la seguridad de la aprobación regulatoria. Por su parte, China pide incluir en el trato a otra empresa, COSCO: la estatal china de operación portuaria. Esto le permitiría asegurarse desde dentro del consorcio que opera los puertos, no quedarse sin acceso a los mismos.
De momento la venta está suspendida, así que queda ver cómo sigue.

Un mar de oportunidades
Se me hizo llamativa la noticia de las dificultades para realizar la venta de los puertos, porque pasó sin llamar mucho la atención. En principio entiendo que, de momento, no hay verdaderamente noticia, porque no pasó nada. Pero hay implícitas consecuencias bastante pesadas.
En rigor, la noticia tiene dos puntos de interés. Por un lado, los dos puertos en Panamá, que da lugar al conflicto EE. UU.-China y al bloqueo de la venta y quedarían en manos de BlackRock en conjunto con las operadoras locales; y los restantes 41 distribuidos en el resto del mundo, que quedarían para MSC. Esta empresa se volvería así la principal operadora de puertos a nivel mundial, lo que junto a su flota mercante de 900 embarcaciones (la más grande a nivel global) generaría un tremendo nivel de integración vertical.
Esta integración vertical, bien ejecutada, podría facilitar una coordinación más fina, reduciendo los tiempos y los costos de operación en general. El control de puertos en puntos clave le daría la capacidad a MSC de influir sobre las rutas marinas globales: en estos puertos el operador puede decidir qué barcos atracan, en qué orden, capacidades máximas y, además, regulan los recursos físicos del puerto que permiten carga y descarga de mercancías. Por otra parte, estos servicios también perfilan a quienes van a usarlos. Operan así como un filtro, o regulador, de quien usa las rutas marinas.
A esto se agrega la capacidad de presionar a actores más pequeños involucrados, la capacidad de negociación de tarifas portuarias, afectando al resto de las navieras que también necesitan esos puertos.
Es probable que otras empresas del sector vean la necesidad de crecer o irse, lo que tendería a reducir el número de actores y poner una enorme barrera de entrada (que tampoco es que sea pequeña ahora) al sector.
Dado que el 80% del comercio mundial es marítimo, parecería ser que este tipo de consolidación debería realmente preocupar a los Estados. Uno creería.
Buena semana.

