Buenos días, 

Dada mi formación en Relaciones Internacionales a veces me encuentro pensando qué se escribe en un newsletter de "internacionales". Si se abarca mucho, un hurto en una plaza de Bangladesh podría ser válido; si se abarca muy poco solamente noticias que den cuenta de la dimensión emergente de la interacción entre dos naciones… En cualquier caso, las decisiones de ciertas organizaciones, que por su volumen y rubro, trascienden fronteras parecen opciones bastante válidas. De algo de eso vamos a hablar.

Los cables

Microsoft, Meta y la GSE

Microsoft y Meta anunciaron su incorporación al Global Signal Exchange (GSE), una red internacional de ciberseguridad creada en 2024 por Oxford Information Labs, Google y la Global Anti-Scam Alliance. El sistema reúne más de 320 millones de señales únicas de amenaza de 32 proveedores, funcionando como un sistema de alerta temprana frente a estafas, fraudes y delitos potenciados por inteligencia artificial.

Con su entrada, el GSE gana músculo y legitimidad: Microsoft aporta su red global de inteligencia de amenazas y Meta suma datos de sus plataformas sociales, un terreno fértil para estafadores digitales. Ambos refuerzan un modelo de cooperación que busca superar los enfoques aislados..

El movimiento ocurre en un momento particular. Los avances y masificación de la IA generativa permite lanzar con facilidad campañas mucho más desarrolladas de phishing o imitación, necesitando urgentemente una respuesta coordinada. Expertos destacan que la expansión del GSE refleja una tendencia hacia un modelo de “inteligencia abierta para la ciberseguridad”, que apunta a construir un verdadero “sistema inmune de internet” capaz de adaptarse al ritmo de amenazas transnacionales.

EE.UU. y Ucrania

El 18 de agosto de 2025, la Casa Blanca fue escenario de una cumbre de emergencia sobre Ucrania que reunió a Donald Trump, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, el primer ministro británico Keir Starmer y otros líderes europeos. El objetivo: avanzar en garantías de seguridad para Kiev, inspiradas en el Artículo 5 de la OTAN, aunque sin ofrecer una membresía plena.

La propuesta de Trump fue una suerte de “coalición de los dispuestos” que respondería colectivamente ante futuras agresiones rusas. Los europeos presionaron por compromisos más sólidos y duraderos, mientras buscaban evitar que Ucrania quedara relegada en las negociaciones.

La cita representó el esfuerzo más serio desde el inicio de la guerra por establecer un marco de seguridad estable más allá de la ayuda puntual. Y aún así no terminó con ningún acuerdo vinculante. Tampoco se puede pasar por alto que a esta altura Zelenski está cada vez más presionado (tanto por Rusia como por su propia población), pero no parece que ni él ni Europa puedan forzarle la mano a Trump.

SpaceX alcanza los 100 lanzamientos en 2025

El 18 de agosto de 2025, SpaceX alcanzó un nuevo hito: su lanzamiento número 100 del Falcon 9 en lo que va del año, batiendo su propio récord y logrando la marca más de dos meses antes que en 2024. El despegue desde la base de Vandenberg puso en órbita 24 satélites Starlink, expandiendo la ya dominante constelación de internet de la compañía.

El propulsor B1088 completó su noveno vuelo y aterrizó de forma exitosa en la nave dron Of Course I Still Love You, marcando la 145.ª recuperación en esa plataforma y la 489.ª en total. Estas cifras consolidan la fiabilidad del modelo de reutilización de SpaceX, considerado un punto de inflexión en la economía espacial.

En lo que va de 2025, la empresa ya desplegó 1.786 satélites Starlink, con proyecciones que superan los 120 lanzamientos antes de fin de año. Paralelamente, la compañía planea ampliar la capacidad de Vandenberg, reforzando la importancia estratégica de la costa oeste estadounidense para sostener el ritmo de crecimiento. Para analistas, el hito subraya tanto la comercialización acelerada de la órbita baja como el valor geopolítico de la conectividad satelital en un mundo cada vez más competitivo.

La privatización del ultraterrestre

Los nuevos récords de SpaceX son un buen puntapié para hablar de la privatización de la exploración espacial. Uno de los pilares de la victoria de los Estados Unidos sobre la Unión Soviética fue el programa espacial. El Estado tuvo un rol de armar la infraestructura institucional/organizacional, proveer los recursos y el andamiaje legal local e internacional.

El esfuerzo logró que se llegara, pero en los últimos años el espacio como ámbito común es más un sueño que otra cosa. Hay una dimensión de Defensa/militar que nunca se alejó mucho de salir de la tierra. Desde satélites espías hasta los fallidos "rods from god", las posibilidades para acumular poder, en el más material de los sentidos, eran amplias y difíciles de ignorar (para quienes pudieran perseguirlas).

Es un tema discutido desde muchos lugares (ej. la Economía Política Internacional) que ciertos proyectos comenzaron por iniciativa estatal y eventualmente el sector privado comenzó a ocuparse. Autores como Mazzucato ya cuestionaron el factor del "riesgo" como constitutivo del empresariado. En la práctica, el riesgo de los millones invertidos sin retornos obvios fue para los Estados, que una vez marcado el camino permitieron a los privados arriesgarse, pero con una red abajo.

Volviendo al espacio, como ejemplo del fenómeno de la privatización de lo común, el otro punto contencioso hace a los fines. La verdad es que el lucro dicta que la innovación sirve para alcanzar la ventaja, pero una vez ahí busca cómo evitar que se igualen las condiciones; relanzar una etapa de innovación técnica es solo resultado de un fracaso.

La dejo picando. En lo personal, me cuesta entender que abordar el espacio como algo de lo humano no llame a los países a algún tipo de colaboración internacional más sólida.

Buena semana.

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